Preparándose para regresar a casa: Consejos Rápidos
Regresar a la propia cultura puede ser un desafío tan importante y puede ser tan frustrante como lo fuera la misma experiencia de vivir en el extranjero, en especial porque la actitud hacia el regreso a "casa" es que es un simple proceso de establecerse nuevamente, reanudar las viejas rutinas, y reestablecer las viejas amistades. Sin embargo, trabajos de investigación a nivel internacional ha mostrado que el regreso tiene su propio conjunto de ajustes sociales y psicológicos particulares, los cuales pueden resultar más fáciles si se está consciente de lo que significa el regreso, y si se siguen algunos consejos de aquellos que ya han regresado. La siguiente lista es una compilación de varias fuentes, pero todos los consejos vienen de personas que han retornado a sus países, y que ofrecen estas ideas con la esperanza de hacer el regreso más fácil para Ud. y para quienes lo esperan en casa.
1. Prepárese para el proceso de adaptación.
Cuanto más considere las alternativas, cuanto más piense en lo que vendrá, cuanto más conozca sobre las similitudes y diferencias entre ir al extranjero y volver a casa, tanto más fácil será la transición. Anticiparse es útil. Como lo dijera un psicólogo, "Preocuparse ayuda."
2. Tómese su tiempo.
Regresar es un proceso que llevará su tiempo, tal como la adaptación a una cultura extranjera. Dése tiempo para relajarse y para reflexionar sobre lo que sucede a su alrededor, cómo está reaccionando usted, y qué cosas le gustaría cambiar. Permítase afrontar la transición con tranquilidad.
3. Entienda que lo que era familiar parecerá diferente.
Usted habrá cambiado, su hogar habrá cambiado, y estará viendo gente, lugares y comportamientos familiares desde una nueva perspectiva. Algunas cosas parecerán extrañas, otras hasta quizás puedan perturbarlo. Esté preparado a experimentar nuevas reacciones psicológicas y emocionales al hecho de estar en su país de origen. Todos experimentan esas reacciones.
4. Tendrá que "actualizarse culturalmente" en muchos aspectos.
Algunos tópicos lingüísticos, sociales, políticos, económicos, de entretenimiento y de eventos actuales no le serán para nada familiares, ya que habrá nuevos programas, expresiones, y aún sistemas de gobierno que aparecieron mientras usted estaba ausente. Quizás deba volver a aprender cosas de su propia cultura. (Nota: muchas personas que regresan expresan que un importante análisis de ellos mismos y de su país tiene lugar durante el retorno).
5. Sea reservado en sus opiniones.
Así como tuvo que mantener una mentalidad abierta al tener su primer contacto con una nueva cultura extranjera, trate de resistir el impulso natural de tomar decisiones rápidas y de emitir juicios acerca de la gente y su comportamiento al regresar a casa. Los cambios de humor son comunes al principio, y su análisis más preciado y válido de diferentes eventos tendrá seguramente lugar después de tomarse algún tiempo para una profunda reflexión.
6. Responda a conciencia y sin apresuramiento.
Respuestas rápidas y reacciones impulsivas son muchas veces características de aquellos que están en proceso de retorno. La frustración, la desorientación y el aburrimiento pueden llevar a un comportamiento que es incomprensible para la familia y los amigos. Tómese algún tiempo para ensayar lo que desea decir y cómo desea responder a preguntas y situaciones predecibles; prepárese a recibir a las que son menos predecibles con un enfoque calmo y considerado.
7. Desarrolle su sensibilidad.
Mostrar interés en lo que otros han estado haciendo mientras usted estuvo en su aventura en el extranjero es la manera más segura de reestablecer un vínculo. Mucha de la frustración en quienes regresan proviene de lo que se percibe como desinterés por parte de los demás en sus experiencias, y la falta de oportunidades de expresar sus sentimientos y contar sus historias. Es tan importante saber escuchar como lo es establecer una buena conversación. Esta capacidad de escuchar es un elemento clave en una relación de mutuo compartir.
8. Tenga cuidado con las comparaciones.
Hacer comparaciones entre naciones y culturas es natural, particularmente luego de vivir en el exterior; sin embargo, se debe ser cuidadoso para no mostrarse demasiado crítico de la realidad local, o demasiado pródigo en alabanzas a elementos extranjeros. Un balance de buenas y malas características es probablemente más ajustado a la realidad, y ciertamente se presenta como menos amenazador ante los demás. La tendencia a ser un "experto instantáneo" se debe evitar a toda costa.
9. Sea flexible.
Mantener abiertas tantas opciones como sea posible es un aspecto esencial de un retorno exitoso. Intentar reestablecer lazos, insertándose en los viejos patrones y círculos sociales, puede ser difícil, pero mantenerse apartado lleva al aislamiento y es contraproducente. Lo que se debe lograr es un balance entre el mantener viejas costumbres y mejorar la vida social e intelectual con nuevos amigos y nuevos intereses.
10. Busque gente en quien apoyarse.
Hay mucha gente en el país de origen que ha pasado por lo mismo al retornar, y que entienden las preocupaciones del que regresa (académico de una Facultad, estudiante de intercambio, miembro de grupos de desarrollo internacional, cuerpo diplomático, personal militar, oficiales de la iglesia, hombres y mujeres de negocios). Las oficinas de estudiantes extranjeros y de Estudios en el Extranjero son algunos de los lugares donde quienes regresan pueden buscar a otros que puedan ofrecer apoyo y consejo específico para cada país/caso en particular.
Compilado por el Dr. Bruce LaBrack, School of International
Studies, University of The Pacific, para ser usado por el
Institute of International Education, San Fransisco.
Originalmente publicado en la edición Spring 1994
de ASPIRE Newsletter.
Reproducido con permiso expreso de NAFSA-
Association of International Educators