Introducción
Hola, mi nombre es Claudia (33 años). Tengo 2 hijos, Lucía de 5 años y Sebastián de 2 años y por supuesto mi marido, Diego, de 31 años, el becario. Me pareció muy interesante e informativa la idea del rincón de los becarios y decidí compartir con Uds el cómo y el porqué de nuestra experiencia de vida en USA; pero quizás con un enfoque diferente: el del compañero de viaje. Espero que estos comentarios puedan serles de utilidad en sus nuevos proyectos.
El viaje
Luego de exámenes, entrevistas, aplicaciones, tensiones, rechazos y aceptaciones, cartas, llamadas, recomendaciones, dudas, idas y vueltas, Diego tenía su beca y su sueño por realizarse: ir al estudiar al MIT, en Cambridge, Massachusetts, USA, un Master en Management of Technology. Es un programa intenso, de 1 año para profesionales ejecutivos, que Diego realizó entre 1996 y 1997. Es la oportunidad de hacer un salto de nivel en conocimientos, en aprender, investigar y consultar a los mejores en todos los temas. Es un gran momento para vincularse en un único lugar físico con todo el planeta, ya que ahí se reúnen personas con intereses comunes y diversas culturas, religiones y costumbres.Pero también es el momento de comprobar cuan fuertes son los vínculos de amor en la familia, especialmente en la pareja o matrimonio. Porque no es fácil adaptarse al ritmo de estudio en la universidad, trabajar en grupos heterogéneos, incorporar el lenguaje para todas las actividades, pero no es menos duro acompañar al estudiante que no está trabajando sino estudiando, todo el tiempo, dentro y fuera de casa, y aún así nunca termina con el 100% de las tareas. En nuestro caso particular la situación se agravaba pues además del desarraigo que todos sufríamos, individual y como grupo familiar, yo sufría la llamada angustia post-parto; los celos de Lucía (3 años), un nuevo integrante familiar de 20 días que demandaba atención y percibía todos los estados de ánimo a su alrededor, más un papá ausente, agotado y nervioso.
El desafío
Me sentía sola, triste y desorientada. Nada me gustaba, todo me molestaba, estaba como mareada y siempre enojada. De pronto me di cuenta que toda la fuerza estaba en mi interior y juntos fuimos cambiando nuestra actitud. Aprendimos a viajar, a hacer compras, amoblamos la casa para crear nuestro ambiente. Compramos un auto y fuimos haciendo amigos que en el tiempo se convierten en tu familia. Al principio uno gasta el dinero de manera poco eficiente y la situación se torna un poco más difícil. Pero no desesperar, todas son pruebas y desafíos y cada objetivo cumplido es un paso hacia adelante.
Lucía fue al jardín del MIT, el cual tuvimos que reservar con 6 meses de anticipación y rápidamente aprendió el idioma con una pronunciación que nosotros hoy no tenemos. Los niños en general son los que se adaptan al cambio más rápidamente, el problema es que ellos son una esponja y absorben el estado de ánimo de los padres. Por eso, pasada la crisis, todos estábamos mejor.
La salud, el hospital, el pediatra, el sistema médico, eso sí es problemático. Hay un factor suerte. Puede ser un excelente o un pésimo profesional. Todo es distinto: el sistema de vacunación, las consultas y las indicaciones pediátricas. No existe ni cobertura odontológica ni oftalmológica, y los tratamientos son caros. Asi que a no enfermarse.
En todos los programas siempre existe un grupo de partners que es muy importante para sobrevivir. No es obligatorio asistir y compartir actividades, pero es necesario. De allí salen miles de propuestas, actividades, cursos, eventos sociales, culturales, deportivos, etc, y los niños siempre están incluidos. Las baby-sitters no abundan,son caras y no son muy seguras. Se escucha permanentemente acerca de abuso de menores y robo de niños. A no ser que dejáramos los chicos con algún familiar que estuviera de visita, siempre salíamos con ellos. El grupo de partners me permitió intervenir en muchas cosas interesantes que me ayudaron a crecer. También formamos el grupo latino, el más divertido y cálido, donde intercambiábamos recetas, chistes, consejos ayudas en momentos difíciles y compañía.
El invierno en Boston es hermoso y feroz. Temperaturas de -20 C, noche a las 4 PM y los interiores tienen una calefacción asfixiante. Hay que estar preparados para no salir por una temporada; ideas? Una alacena siempre provista, videos, libros, música, juegos de interior, cocina, gimnasia, manualidades, pintar, cantar, escribir, bailar, jugar con los chicos, hablar con amigos, bañar a los chicos 2 veces por día, sí, por qué no? Con suerte cuando no hay tormenta hacer un snowman gracioso y gordito. La basura no se saca todo los días y se clasifica en reciclable y no reciclable. Hay lugares donde no la recogen y cada uno debe transportarla al sitio indicado.
La nieve es romántica y hermosa, pero como todo fenómeno natural, a veces se vuelve en contra y te encierra. ¿Cómo salir del encierro, la rutina y el aburrimiento? Está un tu creatividad y tu inventiva. De todos modos es buen momento para acercarte a tu fe, tu credo, tu Dios y tu religión, o simplemente para profundizar tu propio crecimiento espiritual. Esto fue lo más positivo para mi: aprendí a desarrollar sobre todo la virtud de la paciencia.
Otra vía de escape, casi opuesta es navegar por Internet. Las posibilidades son infinitas, el problema es que el que estudia deje la computadora libre.
Recomendaciones
No llevar juguetes, libros ni mucha ropa. Todo está ahí y es muy barato. Llevar un botiquín con productos conocidos, para el comienzo hasta que uno se acostumbre a los remedios de allá. En las peluquerías solo te cortan el pelo como una taza o al estilo japonés y si usás tintura aprendés a hacerlo sola. No hay servicio de limpieza o mucama. No te traen las cosas del supermercado. Los impuestos se pagan por correo con cheque. No hay empanadas, yerba ni mate, dulce de leche, buena carne, vainillas, verdadero carbón para asado, dulce de batata o membrillo, trapos de piso, vallerinas, óleo calcáreo, un cortado o un tostado, cera para depilarse. Al café hay que acostumbrarse y el soccer no existe. Lástima!
¿Qué es un yard sale? Es el modo de comprar todo para tu casa y de vender todo cuando te vas. Es sacar todo a la calle y venderlo a muy bajo precio. Todos lo hacen en cada temporada.
Pasado el primer momento siempre había una oportunidad de hacercarle una taza de café a Diego, hacerle un masaje y darle ánimo. Nunca estuvimos más unidos, y hoy extrañamos muchos buenos momentos que vivimos allí.
Tu actividad y evolución es fundamental y el día que se termina el master, el título también es tuyo y la felicidad es compartida. Hoy me siento orgullosa de todos nosotros porque lo sobrellevamos y crecimos en todos los sentidos.
El Regreso
Es feliz, entusiasta y de rápida adaptación. El campo de posibilidades se abre frente a vos, es tu elección, tu futuro y tu progreso, pero la visión cambia. Tu mente es distinta y te sentís más fuerte y más seguro de vos mismo. Todo es un nuevo proyecto.
El último adiós
Cuando llegás y saludás a alguien desconocido te pueden pasar varias cosas: que se quede petrificado, que se asuste y retire la cara, que te detenga y te de la mano o en su defecto que te quieran dar otro beso. Pero cuando te vas quizás te pase como a nosotros; un matrimonio japonés amigo nos abrazaba y con lágrimas en los ojos nos decían " Friends for ever".
Animo, suerte y adelante!!
Claudia -
Julio 1998
Datos en caso de querer contactarse:
Nombre del becario: Diego Luzuriaga